Muchos adultos contraen infecciones por razones que no notan o subestiman. Entre ellos se encuentran: estrés crónico, dieta inadecuada, sueño insuficiente. ¿Qué hacer para enfermar menos en la temporada otoño-invierno?

Los médicos creen que 3 o 4 infecciones al año en un adulto no deberían ser motivo de preocupación. Hasta 10 infecciones de las vías respiratorias superiores se consideran normales en los niños, ya que su sistema inmunitario aún no está completamente formado. En los ancianos, por otro lado, la enfermedad más frecuente puede verse afectada por ciertos cambios en el cuerpo (por ejemplo, atrofia de la glándula timo y una disminución en la cantidad de linfocitos T que combaten los patógenos) y enfermedades crónicas como la diabetes.

Si nos resfriamos a menudo, podemos analizar con nuestro médico de familia y endocrinólogo las razones de una posible disminución de la inmunidad. Es posible que incluyan, por ejemplo, senos paranasales no tratados, anemia, trastornos hormonales, enfermedades crónicas mal controladas o enfermedades no diagnosticadas de las enfermedades reumáticas.

¿De qué preocupaciones deberíamos preocuparnos?

Incluso con menos de 3 infecciones, nuestra vigilancia debe despertar los siguientes síntomas:

  • ganglios linfáticos agrandados,
  • pérdida de apetito,
  • pérdida repentina de peso,
  • cambiar el ritmo de las deposiciones,
  • presencia de sangre en el esputo,
  • fiebre baja persistente después de que la infección haya sanado.

Estos síntomas requieren supervisión médica. Sin embargo, por lo general, cuando observamos más de cerca nuestro estilo de vida, podemos llegar a la conclusión de que nosotros mismos somos capaces de mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico. Entonces, ¿qué lo hace más fuerte?

Dieta para fortalecer la inmunidad

Vale la pena echar un vistazo más de cerca a su menú y verificar si come demasiados productos ricos en proteínas (por ejemplo, carne, pescado, huevos, productos lácteos) que tienen un efecto acidificante en el cuerpo. Esto, a su vez, conduce a la inflamación y la infección. Evite los alimentos procesados, colorantes y conservantes que no son buenos para su salud.

Recuerde que la calidad de la flora intestinal influye en la inmunidad. Especialmente después del tratamiento con antibióticos, la flora bacteriana debe reconstruirse utilizando probióticos naturales, pepinos encurtidos y kéfir durante 2-3 meses. Compramos verduras y frutas de temporada, preferentemente de agricultura ecológica.

También vale la pena recordar complementar la vitamina D3, que también tienetiene un gran impacto en el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Siempre debemos cuidar una alimentación saludable, no solo en los impulsos, cuando aparece una infección. Si el cuerpo está en buena forma, es muy probable que pueda hacer frente a un virus, una bacteria u otro factor dañino.

Sueño - fortalece y regenera

Un sueño saludable y reparador garantiza una reposición eficaz de las células inmunitarias. Científicos estadounidenses realizaron un estudio en 2015 con la participación de 164 adultos sanos. Encontró que las personas que dormían menos de 6 horas cada noche tenían más probabilidades de desarrollar infecciones que aquellas que dormían un mínimo de 6 horas.

Si tiene problemas para conciliar el sueño, intente limitar el tiempo que usa sus dispositivos móviles una hora antes de acostarse, ya que la luz azul de su teléfono o computadora puede interferir con su ritmo circadiano y su ciclo natural de vigilia y sueño (luz azul envía una señal a tu cerebro de que es de día).

Todo el mundo necesita relajarse

La tensión a largo plazo debilita todo el cuerpo, incluido el sistema inmunitario. Promueve desequilibrios en el funcionamiento de las células inmunitarias. La hormona del estrés cortisol reduce la cantidad de glóbulos blancos y la capacidad del cuerpo para producir anticuerpos. Las formas naturales de lidiar con el estrés son el deporte, el yoga, la meditación, el contacto con la naturaleza.

Actividad física - fortalece el cuerpo

Es necesario para la correcta circulación sanguínea, también estimula la producción de glóbulos blancos y aumenta su actividad. No tiene que ser un gimnasio. Elige lo que te gusta: piscina, zumba, pilates, un paseo rápido o hacer ejercicio en casa con la ventana abierta.

Puedes andar en bicicleta, salir a correr. Aproveche la oportunidad con la mayor frecuencia posible para hacer ejercicio, o al menos estar al aire libre.

Tratamientos naturales - prevención de infecciones

Para apoyar el sistema inmunológico, vale la pena elegir terapias curativas naturales que ayuden al cuerpo a recuperarse. Tratemos de no abusar de las drogas fuertes. Son una excelente medicina, pero si se usan demasiado, pueden causar efectos secundarios.

Muchas plantas tienen fuertes propiedades antivirales y antibacterianas. La inmunidad se verá reforzada por extractos de equinácea, geranio africano y aloe.

Los medicamentos naturales también incluyen medicamentos homeopáticos. Se pueden tomar junto con otros medicamentos ya que no interactúan de ninguna manera. Son especialmente útiles en el caso de enfermedades causadas por virus, porque estimulan las defensas naturales del organismo y lo estimulan a luchar contra el patógeno. El cuerpo gana fuerza para el futuro porque entra en un estado de equilibrio y susceptibilidad ala enfermedad está cayendo.

Algunos preparados también se pueden utilizar de forma profiláctica cuando nos congelamos o hemos tenido contacto con alguien que está resfriado y tenemos miedo de contagiarnos. Los preparados con sustancias llamadas Thymuline y Silicea funcionan bien para reforzar la inmunidad de nuestro cuerpo durante la temporada de infecciones.

Una molesta nariz que moquea ayudará a detener las inhalaciones de vapor de hierbas bactericidas: manzanilla, salvia, tomillo o un remedio homeopático a base de Allium cepa. Por otro lado, en una situación en la que la rinitis aguda se acompaña de faringitis, puede tomar Phytolacca decandra, chupar tabletas de propóleo o hacer gárgaras con sal.

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